Revisión crítica a las propuestas de Más País (III)

Una medida que a ningún trabajador puede disgustar (y a ningún empresario convencer) es la referente a la jornada laboral: semana laboral de 4 días con jornadas de 8 horas.

La introducción de la medida en la que se motiva su necesidad es muy realista:

«Un siglo después de que el movimiento obrero ganase la jornada de ocho horas, y a pesar de los grandes aumentos de productividad debidos a la digitalización y automatización de los procesos productivos, tenemos un mercado laboral en el que coexisten horas extras no retribuidas con contratos parciales involuntarios.»

A priori, le veo un sinfín de ventajas:

  1. Disminución de la siniestralidad laboral. Al trabajar menos horas, se producirían menos accidentes en los trabajos al evitar errores por estrés y cansancio.
  2. Disminución de los accidentes de tráfico y mejora de la circulación. Reduciendo en un 20% los días de trabajo, se reducirían de forma equivalente (y posiblemente más) esa cifra de accidentes en la carretera.
  3. Menor contaminación y dependencia del petróleo. Un día a la semana no nos desplazaremos, con el ahorro energético consiguiente.
  4. Menor absentismo laboral. Si trabajas menos días, es probable que los trabajadores falten menos a su trabajo.
  5. Menor tasa de desempleo. Pasar de 40 a 36 horas implicaría que parcialmente pudieran hacer falta más trabajadores.
  6. Menor gasto en ayudas sociales y desempleo. Al haber menos desempleados, esas personas no necesitarían esas ayudas que son tan necesarias pero improductivas y que tienen un alto coste en los presupuestos del estado.
  7. Mayores cotizaciones para la seguridad social por el aumento del número de trabajadores minorando el problema de las pensiones.
  8. Mayor consumo con posibilidad de reactivar la economía. Si la gente tiene tres días de ocio a la semana, tendrá más tiempo para consumir.
  9. Mayores posibilidades de formación. Tener tres días libres permite que la gente se siga formando mientras trabaja, o hace más apetecible y factible el combinar estudios y trabajos para la juventud.
  10. Impulso a nuevos sectores económicos que encajen en esa flexibilidad, y a nuevas formas de organización del trabajo (como el teletrabajo).
  11. Facilita la conciliación laboral y familiar, y es posible ayude a una mayor incorporación de la mujer al mercado de trabajo, con condiciones similares a las de los varones (ya que en la actualidad son ellas las que tienen el mayor número de contratos con jornada parcial)

Ventajas teóricas hay unas cuantas. Inconvenientes también los hay, y creo que no deben ser obviados.

  1. Como poco, al haber necesidad de más trabajadores, habría un reequilibrio en la oferta y la demanda, haciendo que los salarios aumentasen. Esto que puede parecer bueno a priori, puede hacer que también suba la inflación, y nuestra economía deje de ser tan competitiva, afectando por ejemplo también a nuestras exportaciones.
  2. Puede acarrear también un aumento de la economía sumergida; donde oficialmente se trabajan 32 horas, pero en negro se hacen otras 8 hasta completar las 40.
  3. Puede dejar fuera del mercado a muchas empresas donde el trabajo es muy mecánico y manual; en un trabajo de envasar un producto. no se producirá igual con 32 horas que con 40; y si el negocio deja de ser rentable, la empresa quiebra, y sus trabajadores pierden su empleo.

Por mi forma de entender cómo debe alcanzarse el progreso, creo más en los cambios que en las revoluciones. Esta es mi opinión personal. ¿Y sí no pecamos de exceso de ambición, y queda una propuesta de 36 horas en 4 jornadas, a razón de 9 horas día?

Sería una cifra similar y ligeramente superior a países de nuestro entorno. Analizando las jornadas laborales de muchos países del mundo, se puede ver que México y Grecia son teóricamente los países que mas horas trabajan acorde a su jornada laboral, y por la contra Alemania y Dinamarca los que menos. ¿Cuáles son más productivos, y en los que hay mayores índices de progreso?

Dejo para el que quiera analizar algunos enlaces.

En estos, se puede ver que el debate es internacional, y no una simple idea feliz en campaña electoral:

Y se pueden ver análisis y estudios en la Wikipedia, y en un organismo que se dedica a la difusión de la idea de la jornada semanal de 4 días:

Y para mañana, analizaré otra propuesta de Más País… fijar la edad para votar en 16 años.